Hay pocas cosas más desalentadoras que ver cómo tus queridas plantas de interior empiezan a tener problemas. Si el follaje comienza a ponerse amarillo, a caerse o a marchitarse, es posible que empiece a entrar en pánico porque su planta de interior se está muriendo.
El potos, también conocido como hiedra del diablo, se adapta a muchas habitaciones de una casa y, si sigues los consejos generales para el cuidado de las plantas de potos, serás recompensado con plantas felices y saludables que florecen. Sin embargo, existen algunos errores en las plantas de interior que pueden hacer que los potos se vuelvan amarillos.
Si ve que las hojas comienzan a cambiar de color en esta planta rastrera, es una indicación de que sus condiciones de crecimiento no son del todo adecuadas. Pero no te preocupes, es una solución fácil. Estas son las razones más comunes por las que los potos se vuelven amarillos y cómo resolver este problema.
1. Riego excesivo
2. Demasiada luz solar directa
3. Muy poca luz
4. Temperatura ambiente incorrecta
5. Mal drenaje
6. Trasplantar errores
7. Fertilización incorrecta
8. Follaje envejecido
9. Plagas o enfermedades
Desafortunadamente, una vez que las hojas de potos se vuelven amarillas, es poco probable que vuelvan a ponerse verdes. Esto se debe a que la planta absorbe los nutrientes restantes de la hoja y muere. Aunque, en algunos casos de falta de nutrientes, puedes recurrir a tratamientos para reavivar tus potos y que las hojas vuelvan a ser verdes y brillantes.





